Materiales

En la escuela activa los materiales didácticos ganan una importancia capital si entendemos el proceso de aprendizaje como los conocimientos, actitudes y aptitudes que incorpora (en el sentido más etimológico del término) el organismo de resultas de su interacción directa con el entorno más cercano para su auto-conservación y la optimización de su funcionamiento, es decir, para su crecimiento rico y armonioso. En este sentido, se estudia la disposición de los materiales al alcance de los niños y niñas de tal manera que el ambiente le ceda el protagonismo a su actividad y propicie las sinergias que caracterizan a cada situación de aprendizaje individual o en grupos. Las características más destacables de los materiales de la escuela de Espai Obert La Serra son:

  1. Materiales concretos. Los niños y niñas de 3 a 12 años se encuentran en diferentes fases de desarrollo: de 2 a 7 se da la etapa pre-operativa y de 7 a 12 la operativa. A pesar de las diferencias entre estas etapas y entre cada individuo dentro de ellas, todos tienen una cosa en común: necesitan interactuar con el mundo físico para extraer la información que da respuesta a las grandes preguntas que orientan su comportamiento: “¿cómo es el mundo?” y “¿cómo funciona el mundo?”, respectivamente.
    Todos los materiales de la escuela les ayudan a descubrir el mundo bien planteándoles contextos que atomizan algunos conceptos para trabajar de manera aislada muy al estilo del material Montessori (las gradaciones de un color, el cálculo, letras...) o poniéndolos/as en relación con vivencias reales y significativas (los colores más llamativos para el cartel del estreno de nuestra obra de teatro, la numeración en una receta de cocina para hacer una tarta de cumpleaños, la redacción de una nota secreta para mi mejor amigo...).
  2. Materiales atractivos y a su alcance En todos los materiales de estas líneas pedagógicas se cuida su presentación estética e incluso la nobleza de los materiales. Siempre que sea posible se prefiere la madera al plásticos, los colores puros, formas ergonómicas, la durabilidad, etc. Para que su experiencias de aprendizaje sea lo más libre posible, los materiales se disponen a la vista, a su alcance y están organizados en áreas. Este hecho implica no sólo que siempre que se necesiten se pueda acceder a ellos, sino también la responsabilidad de todos los niños y niñas de devolver el material a su sitio asignado, lo cual supone muchas ventajas: armonía del ambiente, elección meditada de la actividad que se quiere llevar a cabo porque tiene asociada una responsabilidad, siempre estarán localizables los materiales para mi y los otros miembros de la comunidad educativa que los quieran usar, etc. Por otra parte, hay talleres o actividades monográficas voluntarios (casi todo en la escuela lo es) que sólo se darán en un período concreto del calendario anual y horario semanal. Debido en parte a una gestión racional de los recursos humanos a nuestra disposición, esta limitación temporal pide por parte del infante una organización de su tiempo más planificada con todo el aprendizaje que se deriva de ello.
  3. Materiales diversos para atender a su diversidad Las áreas de vida que abarcan los materiales comprenden: juego simbólico, construcción, experiencia sensorial, psicomotricidad fina, artes plásticas, escenográficas y musicales, taller de carpintería, matemáticas, lecto-escritura, lenguas, geografía, historia, etnografía, horticultura, jardinería, cocina, biología, geología, astronomía, etc.
    Siempre que sea posible, se procuran otros materiales, además de los permanentes, para hacer talleres concretos o si ha surgido un nuevo interés por parte de los niños y niñas con el que no se contaba.
  4. Materiales  autocorrectivos y/o de resultado abierto Dado que el aprendizaje deriva de su propio proceso de vida, es absolutamente innecesario que un agente externo le haga explícita su corrección al niño o niña. No se hable de errores, sino de resultados no esperados, es la propia experiencia la que le retorna al infante el feedback de su actividad sea ésta técnica, artística o social... Si el souffle que he querido hacer no ha subido, mi cabaña tiene goteras o las fresas no crecen, hay algún punto del proceso que hay que variar. Si le he enviado un mensaje a Lara, pero no me ha entendido, quizás tengo que revisar alguna expresión en mi carta. Además, muchos materiales que recrean contextos artificiales de aprendizaje están diseñados para ser autocorrectivos. Si intento encontrar números cuadrados pero las piezas de madera que he dispuesto en la alfombra para esta tarea no configuran esta forma geométrica, es obvio que no estoy delante de un número cuadrado. Si en el rompecabezas del mundo todo encaja, he dispuesto los países de acuerdo a la cartografía internacional pautada. Y muchos otros argumentos puede esgrimirse para el aprendizaje autónomo que permiten estos materiales: porque el papel del adulto acompañante no se considera pernicioso, sino imprescindible sólo cuando sea necesario; porque la auto-superación es un impulso que acontece de manera natural cuando la actividad del niño/a tiene su origen en un verdadero interés; porque este proceso de corrección no es ajeno a la vida cotidiana, etc.
  5. Materiales sostenibles. Otro principio de actuación de la Cooperativa es la ecología. El reciclaje y la reutilización se quieren convertir en una práctica común entre niños y niñas en el día a día del centro, pero también en el resto de la comunidad educativa en lo que toca a la gestión de residuos y filosofía de consumo de Cooperativa y el centro de aprendizaje. En este sentido, algunos materiales didácticos han sido confeccionados por las familias del centro o son donaciones suyas. También se usan otros materiales de segunda mano obtenidos a través de diferentes vías. Su durabilidad también es una garantía de una vida útil larga y satisfactoria.